La levitadora de Charleston

by Leo Boix

Estallaron los tulipanes

tras la espera en la ventana hundida

dormían lentos

el sueño de las sombras

sobre las hormigas naranjas

y los renacuajos que sonaron

sabiendo que verían

más allá del equinocio

había Nepetas, manzanos fluorescentes

una pileta rectangular

como en Charleston

por los salones inmóviles

cada objeto retocado

sumergido

y los bustos

en la vigilia del jardín

afuera

el sol arrimaba

hacia el viento

entre las habitaciones pintadas

los libros amarillos de Hogarth Press

bien apretados

los habrá leído ella?

pero quedó inmóvil

desde que las hermanas

compartieron

el silencio de la locura

y empezó -de repente- la lluvia

vertical

los corderos en hilera

apiñados en colores

la campiña suspendida

hacia los robles sin frontera

para cuando

el regreso a casa en el tren fantasma

a los sonámbulos

los dividió

la noche

a la salida

de Victoria Station