Easter Sunday

by Leo Boix

 

Volvíamos del Barbican

las calles desiertas

las señales de obras

sin construcción

los pasajeros dormidos

en las oficinas sin gente

cuadrilátero de hipnosis

banderines

a la vieja usanza

rascacielos de vidrios de piedras en concreto

las paredes verticales

arbolitos esqueleto

el decorado hacia

los rieles

Liverpool Street

pero los autobuses

maquinistas

despegados como flores

había sombreros

peldaños

simulacros de invierno

Hablamos del fin de la estación del tiempo del olvido

Spitalfield

en el tinglado

que había muerto

mercado

lleno de objetos desolados

las cajas abiertas

los puesteros

entre

las desprolijidades de los rincones

de lo irreal

y en Brick Lane escapamos

los relojes

habían caminado

patas para atrás

con la marea

de animales coléricos

domésticos

iglesias sumergidas del East End

Bethnal Green se derritió

-de repente-

cuando las baldosas

comenzaron a formar

los límites

de lo no conocido

en zig zag

al llegar

a destino

porque el viento

eran las 17.43

del último día

de marzo

mientras los perros

seguían ladrando

en los trenes de la ciudad