De repente, los presagios

by Leo Boix

Con la nieve

desigual

volvieron los presagios

del invierno

sumergido

que habíamos

enterrado

en los

subsuelos

de la ciudad fantasma

en los botones

apretados

y la fragilidad

de las camisas

de rombos de franela

hasta la próxima bienvenida

ventisquera

la fiesta

años 20

en la escollera

con la música pasajera

que rebota

en las olas naranjas

como boyitas atonales

a la deriva

mientras bailan

pescadores congelados

que implotan

ante la mínima frecuencia

de una espera

cocida

Los trenes

desgastados

han traído

mensajes

de hundimientos prodigiosos

de algas

petrificadas

en el juego de la memoria

de botellas vacías

sin nada

al vacío

A la hora elegida

la nevizca quema

las manos de piedra

y

se hace tarde

para volver

a ver

el cielo

desierto

que se apagó

de repente