Obra para el Invierno

by Leo Boix

 

Se abre el telón rojo, entran los personajes:

La nadadora: -Ha llegado el Pasado. Entró de repente, vino buscando al Hombre Lobo. Hay que dejarlo entrar.

El corsario: (mira sin hablar, hace gestos con las manos, lleva un garfio. Habla un inglés perfecto)

La nadadora: -El Hombre Lobo se comió a la pequeña.

El Hombre Lobo: (Abre la boca) -El universo de mi mundo baquelita.

El corsario: Y si trepamos? Y si enredamos los mitos? Y si deshacemos la memoria?

La nadadora: (Se hunde, lleva consigo un conjunto de una pieza, habla con formas de burbujas, mueve las manos, las piernas, ha quedado atrapada en sus palabras)

El corsario: (Al Hombre Lobo) Hay que tragarse a Caperucita Roja.

El Lobo: (se quedó dormido). En el sueño sueña que es Hombre.

La nadadora: -Sumergida voy, en las profundidades del abismo. A contar la historia. Sumergida hasta las inmensidades marinas. Sumergida soy.

El corsario: Y si desoímos? Y si esperamos el entierro? Y si desvestimos la fiesta? Y si recreamos el escape?

(Desde la ventana, el Hombre Lobo- que ha despertado del sueño- abre la boca. Se come a la nadadora)

Suena una música de piano, a lo lejos.

Salen- de a uno- los personajes. Cae el telón rojo. Pero ha llegado el invierno.

 

Fin de la obra