Relojes de invierno

by Leo Boix

 

La tormenta trajo

escarabajos de plata

tanta lluvia

despertó

las plantas trepadoras

se fueron los pájaros

el mar se detuvo

Imaginamos

pequeños dobleces

como cartas roídas

la playa desierta

entre las grúas

despojadas

El cielo se tiñó

del resplandor

sin golondrinas

viento oblicuo

contra

los espejos venenosos

y adelantamos, los relojes

escondidos

para atrás

en los cajones

sin saber

que otro invierno

monstruo

se despertaba

del sueño

de la desidia