Piano

by Leo Boix

 

En el sueño, tocaba el piano. Sentada sobre el borde de la chimenea encendida. Tocaba una pieza de Beethoven y las cortinas transparentes con los árboles pelados. Llevaba un pulover de colores, falda de jean. Sonreía. Sonaba la música, la escuchábamos reunidos frente al fuego. Sus dedos, que recorrían las teclas del piano por última vez, bailaban como pequeños duendecitos. En el tiempo, la memoria pasajera del sonido que se aleja. Y a la distancia, las manos van acariciando la melodía que despertó la tarde hacia el pasado. Intentamos levantarnos, dejarla sola, sumida en su despedida. De alguna forma, la saludamos hasta siempre, hasta el próximo encuentro. Ella seguía tocando el piano, a la distancia. Y la sigo escuchando, parece mentira, entre los rincones que no pude desarmar para llevarme a Inglaterra. Fue una tarde de diciembre. Sonaba Beethoven. ¿Te acordás mamá?