Extranjero

by Leo Boix

“La dureza del extranjero no es otra cosa que el rostro confesable de la nostalgia. Así parece fuera del alcance de los ataques y de los rechazos que siente. Despojado de sensiblería, pero también de sensibilidad, tiene el orgullo de poseer una verdad: Es el único que ha elegido. Nadie mejor que el extranjero conoce la pasión de la soledad. Lo absoluto de esta libertad- la de haber elegido- se llama, sin embargo, soledad. Disponible, liberado de todo, el extranjero no tiene nada, no es nada. Pero está listo para lo absoluto. El extranjero es un soñador que hace el amor con la ausencia. Su felicidad es la de mantener esa eternidad en fuga o esa transitoriedad perpetua”.

 

Julia Kristeva